Cómo cuidar tu cabello

1. Al menos cada ocho días, házte un enjuague que contenga vitaminas o una mascarilla para mantener la salud del pelo.

2. Brillo. Al pelo lo afectan agentes como el agua con cloro y el sol, y el uso de cepillos, secadores, tintes y otros, que lo hacen ver opaco, sin vida. Existen productos con aminos, vitaminas y microsiliconas que ayudan a reparar estos daños.

3. Canas. Sí a la henna para las primeras canas y a las tinturas con baja oxidación para los cueros cabelludos sensibles o con un porcentaje medio de canas. La tintura con oxidación normal es para las que tienen canas en un alto porcentaje.

4. Dale forma al pelo con productos modeladores que ayudan a dar volumen. El pelo luce mejor cuando se aprovechan sus caídas naturales.

5. El estilo es libre ahora y las tendencias más abiertas, aunque se imponen los cortes desiguales, tanto para el pelo largo como para el corto.

6. Flequillo o capul. Favorece, sobre todo, a las que tienen la frente amplia.

7. Geles. Se aplican a todo tipo de pelo y en general sirven para manipularlo o moldearlo mejor. Hidratar el pelo es vital. La cosmética ha avanzado mucho y para cada tipo de pelo hay un producto apropiado.

8. Innovar e iluminar es muchas veces la clave de un pelo siempre cambiante, acorde con las últimas tendencias.

9. Jugar con accesorios como clips, balacas, hebillas y peinetas es una buena alternativa, porque ayudan a armar un peinado y sacan de apuros.

10. Lavarse el pelo todos los días es preferible a no lavárselo. Si se hace a diario, para que no se estropee conviene usar un champú muy fino, combinado con otro extrasuave.

11. Mírate siempre en un espejo retrovisor para ver su pelo por detrás. No hay que olvidarse de la imagen que ofrece la espalda.

12. No contradigas nunca al pelo, no cambies su naturaleza. Si es ondulado aplica productos que lo favorezcan, si es liso, no lo sometas a tratamientos de rizado.

13. Opiniones. Cuando alguien te diga que tu pelo está “estupendo”, créele; la mirada de otros casi nunca falla.

14. Peluquero y consejero son sinónimos. Confía en el tuyo. La peluquería sube ciento por ciento la autoestima.

15. Rulos. Si aprendes a ponértelos bien y a peinarse luego, estás salvada. Son los ayudantes más inocuos y fieles.

16. Siéntete libre con un buen corte; puedes levantarte en la mañana y peinarte sola, no depender de la peluquería.

17. Tintura. Nunca te hagas una tintura y alisado o permanente el mismo día. No es aconsejable por los componentes de esos productos. Cuanto más rubia seas, es peor hacerse esos tratamientos; el pelo no los resiste.

18. Un corte para cada edad: a los 20, a la altura de la espalda; a los 30, a la del pecho; a los 40, al hombro; a los 50, al mentón; a los 60, a la oreja.

19. Vitalidad viene de vida. No escatimes en productos que le dan al pelo vigor, que lo revitalizan. Hay cada vez más y mejores productos a tu disposición.

20. Ya es hora de cambiar de look. Siempre es bueno, siempre sirve, siempre sienta. Deja el miedo a un lado y “cambia de pelo”.

21. Záfate de todo aquello que impide que tu pelo se vea mejor cada día consintiéndolo. No ahorres en el cuidado de éste.

 

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